domingo, 8 de agosto de 2010

Miro al espejo y veo el refelejo de una persona vacia,
Sin emociones ni sentimientos,
Todos agotados por el dolor y congeldaos por el frio.
Siempre buscando la felicidad de los demas,
Nunca pensando en la mia,
Y asi estoy ahora: con las alas rotas y los sueños destruidos.
¿Acaso nunca nadie pensara en como me puedo estar sintiendo?
De chicos nuestros padres nos enseñanan a ser amables,
Pensar en los demas y luego en nosotros.
Pero...
¿Quien nos enseñara a ser fuertes, resistir las caidas y los golpes de la vida?
A mi nadie me lo ha enseñado,
Aun aprendo por mi cuenta,
Experimentando el dolor y las heridas en mi propio cuerpo.