martes, 24 de agosto de 2010

¿El fin?


Me esforzé, quizas no lo suficiente.
Lloré, me desangré por alguien que estaba ciego.
Aún así parece no ser suficiente.
Estoy cansada...agotada.
Agotada de todo,
Agotada de sufrir,
Agotada de estar rota por dentro,
Agotada de fallar.
Por tercera vez, fui la segunda.
Por tercera vez, me reemplazaron.
Pero...¿por qué yo no puedo reemplazar?
¿Por qué yo no sé olvidar?
Toqué el suelo de nuevo, y no hay fuerzas para levantarme.
Después de no soy la misma,
Ya no sé cómo seguir adelante.
Necesito ayuda y no la encuentro.
Me resigné, me rendí.
Ya no quiero desgarrar mi garganta
Gritando, intentando ser escuchada,
Sólo quiero a alguien que le de calor
A mi corazon congelado por la tristeza.
Sólo quiero a alguien que me ame,
Que me enseñe lo que se siente
Que el amor sea correspondido.
Mis gritos son silenciosos.
Mis lágrimas son cristales invisibles,
Y mis sentimientos un idioma desconocido.
Ya no hay fuerzas.
Condené mi corazón a cadena perpetua.