sábado, 7 de agosto de 2010

Cada vez que el viento me susurra tu nombre.
Cada vez que tu rostro pasa por mi cabeza.
Cada vez que te recuerdo,
Pienso en tu boca y los dientes perfectos que tus labios esconden.
Pienso en tus ojos,
Y en las pequeñas porciones de metal distribuidas por todo tu rostro.
Pienso en ese cuello tan masculino
Y esos hombros dibujados de por vida.
Pienso en esos brazos de baterista trabajados naturalmente,
En tus pectorales y abdominales marcados,
Obtenidos sin esfuerzo alguno.
Pienso en tus pezones perforados
Y en tus caderas, objetos de mis fantasias durante años.
Pienso en el arte que tu cuerpo tiene para siempre
Pienso en todo tu ser
Y mi alma se encuentra en el mas maravilloso de los paraisos.
Tu eres mi paraiso.